Viajar tiene la particularidad de hacer que incluso las decisiones pequeñas parezcan importantes. Reservas los vuelos, piensas en qué llevar en la maleta y compruebas la hora de salida más de una vez. A menudo, el tema del aparcamiento queda en un segundo plano hasta que se acerca el día del viaje; entonces, de repente, se convierte en algo que te alegras de haber dejado resuelto. Por eso, muchos viajeros empiezan a buscar aparcamiento en el aeropuerto de Málaga mucho antes de salir de casa.